Respeten sus progreleyes y no sean contradictorios censurandome.

El Congreso no promulgará ninguna ley con respecto a establecer una religión, ni prohibirá el libre ejercicio de la misma, ni coartará la libertad de expresión ni de la prensa; ni el derecho del pueblo a reunirse pacíficamente y de pedirle al Gobierno resarcimiento por injusticias.
(Primera Enmienda de la Constitución de los EE.UU., ratificada el 15 de diciembre de 1791.)



Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión.

Articulo 19 de la Declaración Universal de los Derechos humanos, adoptada por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 10 de Diciembre de 1948 en Paris.



- 1. Toda persona tiene derecho a la libertad de expresión. Este derecho comprende la libertad de opinión y la libertad de recibir o comunicar informaciones o ideas sin que pueda haber ingerencias de autoridades públicas y sin consideración de fronteras.

-2. Se respetan la libertad de los medios de comunicación y su pluralismo.

(Artículo II - 71; Título II concerniente a Libertades del Tratado para el que se establecia una Constitución Europea)

viernes, 3 de febrero de 2017

El camino del profeta



  Hay una mayoría con su voz, con sus silencios. Pero alguien irrumpe desde la soledad y dice algo distinto al consenso imperante. Sí, lugar común; me dirán que es "cliché": el loco, el incomprendido, el poeta, el profeta. Pero no deja de ser esta visión un algo digno de atenderse. Todo esto lo digo a modo de introducción, para cortar con el famoso "terror a la página en blanco". 

  Voy a ser más preciso. Uno se rehúsa a aceptar ciertas convenciones sociales. Por ejemplo, creer en el amor o el matrimonio o las relaciones de pareja. Sí, "la gente se casa cada vez menos". Estadísticas, claro. Sin embargo, la gran mayoría de las personas continúan teniendo sexo o, al menos, eso es lo que anhelan (entre el deseo y la realidad, hay un abismo muy grande). Bien, la "verdad" que yo vengo a decir es que la mayor parte de las relaciones - sean formales o informales, más o menos liberales - están basadas en el interés del dinero por parte de la mujer. Seguramente habrá casos donde es al revés: jóvenes bellos que se entregan a damas que no son de su gusto por plata. Lo esencial es que, consciente o inconscientemente, casi todas las señoras y señoritas se prostituyen. 

  ¿Por qué será que casi todas van detrás de una billetera? Sí, las salidas las pagan ellos. Todo lo que pueda llegar a decir al respecto es de perogrullo. Se sabe que las féminas son, en su gran mayoría, interesadas. Por eso se ven tipos muy pero muy feos y desagradables con chicas muy apuestas. Me objetarán que el gusto es subjetivo y que el sujeto que digo que es feito puede ser bonito a los ojos de la que lo "quiere". Sin embargo, hay, más menos, ciertos parámetros de belleza, modales, urbanidad, costumbre y educación que crean cohesión a nivel social. A ver, no hablo de modelos masculinos ni femeninos. Pero convengamos que un gordo que fuma, con mal olor, pésimo aliento, poco cuidado de la higiene y la mar en coche no es digno de estar acompañado por mucho muy bueno que pudiera tener en algún aspecto. Y sí, vamos a sacarnos las caretas y hablar sin hipocresías: todos conocemos un tío bestia que sale con una bella.

  Hasta acá, nada fuera de lo normal. El problema es que yo predico la verdad de esta doctrina en todo tiempo y lugar. No me callo. Veo falsedad en todas las relaciones, todo es mentira en este mundo. Si ese muchacho hubiera nacido pobre, no saldría con la chica con la que está. Sí, vas a decir que estarían en espacios diferentes ella y él y eso sería un obstáculo para su mutuo conocimiento. Bueno, ¿si él fuera empleado de limpieza o seguridad? Así de bonito, así como es, pero sin plata. ¿Ella le daría importancia al muchacho que limpia el baño de su oficina, al muchacho que custodia la puerta de su empresa? Sabemos que no. Invirtamos la situación: un individuo humilde, de aspecto un poco descuidado. Ese señorito, con un puesto de jefe o medianamente encaminado, sería mirado por la rubia esa que hoy ni lo saluda en el ingreso al edificio inteligente revestido de cristal.

  Schopenhauer, o Houllebecq en nuestro tiempo, han dicho cosas similares. Pero yo me enfoco de lleno en la parte material. Hace años. Prueba de ello es mi prolífica obra en surferpunks.blogspot.com 

  La cuestión central es que por decir todas estas cosas he sido y soy aborrecido por muchos y por muchas (pero más por muchas que por muchos). A lo largo de estos años, he sido bloqueado en redes sociales como WhatsApp y Facebook. Y bueno, me desagregaron muchas de sus contactos. 

  Yo mismo me he sometido al experimento de ver cómo tener, como dicen en España, "un ligue". Y no he ligado más que rechazos. Citas y citas con el no. En noviembre de este año, voy a cumplir cinco años sin tener sexo. Es muy triste esto de padecer la castidad involuntaria. Lo primero que pensarán es que esta suerte la padezco por mis escritos. Error. Es al revés: mi escritura "misógina" es fruto de años de ser despreciado, discriminado. Mis malas experiencias, más las malas experiencias de muchos amigos, vecinos, conocidos y demás, me han llevado a amargas reflexiones hechas párrafos como estos que usted está leyendo ahora.

  Siempre te dicen que hay que cambiar. El famoso cambio. Como ese cambio de gobierno en la Argentina que fue para peor. Sí, me refiero a Mauricio Macri, el peor presidente de la historia. Digresión aparte, no es la política partidaria el objeto de mi texto, digo que he sido y he obrado de muchas maneras: silencioso, hablador, espontáneo, cálido, frío, punto medio; intenso, apagado, desequilibrado; normal, raro, intelectual, deportista. No hay nada que yo pueda hacer o no hacer para estar acompañado aunque más no sea una noche. 

  El desafío es no ir con prostitutas porque eso es mentirse a uno mismo. Quiero ver si soy capaz de seducir. Pero no puedo, no gano, pierdo siempre. Y no es que no ponga una actitud positiva. Pero, como si se tratara de una comedia oscura, parece que las fuerzas del universo conspiran en mi contra. 

  Se preguntarán si busco mujeres de las así llamadas difíciles. No, en general no. Voy a las chicas punto medio. Ni muy muy ni tan tan. Ni muy muy lindas ni tan tan descuidadas. Soy mesurado en ese y en varios sentidos. Pero no puedo. ¿Cómo soy yo? Un gama media de los varones: 1.80 cm de altura, blanco, de contextura mediana, ojos color del tiempo, cabello castaño oscuro. Nada del otro mundo. No soy un galán fatal pero tampoco el más feo del baile. Tengo una dentadura impecable, soy de andar perfumado, no fumo, hago ejercicio. ¿Y? La nada misma. Todo es en vano.

  Yo me cansé. Ya me cansé. Veo que estoy condenado a estar solo. Cumplo 28 en marzo y todo parece señalar que el abandono que ha hecho el mundo de mí se irá acentuando día tras día. No hay remedio. Creo que voy a profundizar mis puntos de vista, voy a seguir mi prédica en contra del sistema sexual imperante y veré cómo todo pasa.

  Sábado tras sábado a la noche sin citas, sin mensajes, sin llamadas, sin nada. Y si intento algo de mi parte, el no como respuesta automática. Soy discriminado, estigmatizado por pobre. Me veo solo, solo, muy solo. El camino del profeta parece que recién empieza pero no: salvo muy pero muy breves interrupciones, llevo desde los catorce años este padecimiento de no ser aceptado por las chicas.

  Se van a burlar de mí pero siempre lo hicieron. No me importa las consecuencias que pueda tener este texto. Soy la voz de muchos que no se atreven a hablar, soy la representación de los desesperados, de los hombres despreciados. Se ha instalado la idea de que vivimos una revolución sexual. Bueno, yo soy el que viene a negar todo eso. La supuesta revolución sexual es solo de palabra. No existe. O existe para unos pocos. Los más tenemos que vivir masturbándonos con el deseo de mujeres ajenas, mujeres que nos miran como si fuéramos perros sarnosos. Para el sistema de creencias actual de machos triunfadores y hembras calientes, yo soy un hereje. Por eso me vituperan, me atacan, me marginan. He intentado integrarme a la sociedad pero nadie me quiso. Ahora es mi turno: sepan los exitosos que yo no estoy encerrado con ustedes en este mundo si no que ustedes están presos en una jaula con este chacal que les habla antes de devorarlos con gran violencia. Teman. Me declaro terrorista de la palabra, subversivo de sus valores, enemigo de sus fotografías sonrientes. Sí, no creo en su estúpida prostitución legalizada por el Estado y Iglesia: me autodenomino libertario y rechazo de lleno a sus novias, novios y a la mentira descomunal que han montado.

  Prometo que mi derrota será la victoria de millones. Voy a redimir a los solitarios de todo el mundo, a esos que se sienten vacíos y tristes luego de masturbarse. A ellos les dedico este texto. Pobres sufridores como yo, víctimas del universo. Los voy a redimir porque soy la libertad, la justicia y el porvenir. No teman. La venganza será terrible. Mi lucha irá creciendo en intensidad. Los fundamentalistas del matriarcado perverso, las hembristas, no quedarán sin su castigo. Las multitudes que llorarán mi muerte serán la llama que quemará con sus lágrimas a la vieja sociedad. 

 La victoria final será nuestra. Solitarios del mundo, uníos.       

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