Respeten sus progreleyes y no sean contradictorios censurandome.

El Congreso no promulgará ninguna ley con respecto a establecer una religión, ni prohibirá el libre ejercicio de la misma, ni coartará la libertad de expresión ni de la prensa; ni el derecho del pueblo a reunirse pacíficamente y de pedirle al Gobierno resarcimiento por injusticias.
(Primera Enmienda de la Constitución de los EE.UU., ratificada el 15 de diciembre de 1791.)



Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión.

Articulo 19 de la Declaración Universal de los Derechos humanos, adoptada por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 10 de Diciembre de 1948 en Paris.



- 1. Toda persona tiene derecho a la libertad de expresión. Este derecho comprende la libertad de opinión y la libertad de recibir o comunicar informaciones o ideas sin que pueda haber ingerencias de autoridades públicas y sin consideración de fronteras.

-2. Se respetan la libertad de los medios de comunicación y su pluralismo.

(Artículo II - 71; Título II concerniente a Libertades del Tratado para el que se establecia una Constitución Europea)

martes, 19 de septiembre de 2017

Sueños locos CVI (El operativo)



  Me dejaron a mí a cargo del operativo. División Drogas Peligrosas. Podría hablar de Drogas Deliciosas, pero no corresponde pasarme de vivo siendo policía. Ya bastante que accedí a dar este testimonio, cosa que me puede costar la carrera. Aunque no creo: con Macri se labura mejor que con los Kirchner. Antes no podías pegarle un tiro a un negro que ya te caían los putos Derechos Humanos a romperte las bolas. Ahora metemos preso a un pibe todos los días y dormimos tranquilos que no se están con pavadas de procedimientos y detalles burocráticos. Yo entré a la Federal por la guita y para meter bala, no para llenar papelitos. Mi viejo estuvo en Robos y Hurtos (robaba y hurtaba).

  En la calle Venezuela, pusimos el retén. Un Fiat Palio gris con una sirena arriba, unos conos naranjas, dos monos de pelo largo con armas largas y la campera azul con las letras PFA hacían el show. Arriba del coche, una morocha escribía con la notebook las cosas que nos piden desde arriba. Yo miraba pasar los vehículos a ver si notaba algo sospechoso. Soy muy bueno parando gente: de diez que paro, siete tienen un asunto turbio. 

  Las tres de la tarde cuando pasó un colectivo igual a un 103 pero despintado y bastante roto. Manejaba un gordo grasiento y todo transpirado. Raro que sude tanto en invierno por más sol que haya. Tengo ojo de águila, veo todas estas cosas. Por algo me dicen "El Psico" o "El Obse". Arriba del bondi, iban dos rubias que estaban para el crimen. Poco común que semejantes yeguas viajen en ese cacharro. Toqué el silbato y la unidad se detuvo. Igual, bastante lenta iba en esa callecita donde andan a dos por hora ya desde el Bajo.

  Me subí al colectivo solo. Sabía que las minitas no estaban enfierradas: los tops cortos que llevaban permitían ver la cintura y el abdomen. Por lo demás, dudo de que tuvieran un caño casi metido en el orto. Es incómodo sacar un arma de ahí. Si intentan algo, mueren en el acto. El gordo grasa dejó las manos apoyadas en el volante. Le pedí que siga la marcha porque no había lugar para estacionar semejante mamut. Lo hice doblar en una callecita para luego tomar Avenida Belgrano. La idea era acercarme al Departamento Central de Policía o a alguna dependencia con espacio para hacerme ver. Sabía que iba a ser - que iba a hacer - el operativo del siglo. 

 - Escúchame, rubia, ¿qué mierda hay en el tambor? -

- Nada. Podemos arreglar. -

  La mina que me dijo esto, apoyadas las manos sobre el tambor grande de acero gris - como si fuera un latón de aceite -, me hacía caritas junto a la otra compañera. El gordo, que era un negro de mierda, se había puesto más blanco que la merca. No sé cómo hacía para manejar. De pedo que no chocamos. 

  Llamé a mis compañeros para que nos dieran alcance con el coche. Subieron los dos monos. La mina se quedó. No quería que subiera. "Esto es cosa de hombres", me dije. Carlos, uno de los atorrantes, me miró luego de mirar a las minitas y se río. "¿Le vamo' a dar o no? ¡'Tan buenas las rubias!" 

- Sí, les vamos a romper el ojete a las dos entre los tres. Y si te descuidás, vamos a dejar que el gordo gato éste que maneja también coja, debe vivir a paja con lo feo que es el hijo de puta. Es más: primero vamos a hacer que se la chupen y nos vamos a cagar de la risa, las tenemos que descansar zarpado a estas guachas. Debe tener la verga llena de queso el vago. -

- ¿No vamo' a 'garrar ni un mango de acá? -

- ¡Dejá de joder, Carlos! Éstas pagan en especias, no en cash. Además, ya laburamos bien la semana pasada. Vamos a garcharnos a las putitas, a pegar un alto operativo y a quedar bien con los jefes. Están como locos queriendo figurar con la Bullrich. La borracha es igual de chiflada que Berni: le gusta la cámara y el flash. Se trata de salir bien parados vendiendo un poco de humo. Aparte, creo que este gobierno va a durar muchos años. Hay que ponerse a todo ritmo porque si no, nos mandan a la oficina y no agarramos nunca más un peso. Nosotros somos de la calle, perro. Aguantá que somos nosotros, vos sabés cómo es esto. -

 El bondi pasó por otro retén. Vi a una morocha de pie, al lado de un coche, que siempre me resultó sospechosa. Me parece que es buche del Gobierno o de los Derechos Humanos. Nunca falta algún garca infiltrado que no te deja laburar tranquilo. Igual, no paramos. No quería que me quiten mérito de un operativo que hice yo.

- ¿Che, hay un cadáver acá? - preguntó Carlos.

- No, merca. Kilos. Y es de la buena. -

  Juan, el otro tipo que laburó ese día conmigo, me dijo que ya mismo me tenía que ir a un estudio de televisión para anunciar los resultados del operativo. Se ve que el boludo contó todo antes de tiempo y el Gobierno aprovechó la jugada. En la puerta del canal, nos esperaban Bullrich disfrazada de Rambo, el Grupo GEOF, las cámaras, los curiosos, tipos de traje y un mundo de celulares grabando. Nunca pensé que me iba a pasar algo así. Cuando bajé del colectivo, me aplaudieron como no aplaudieron a los combatientes de Malvinas: era el héroe del pueblo. Igual, duró poquito la atención sobre mí: resulta que las dos putitas que llevamos presas llamaron la atención de todos los pajeros: "Las narco hot" titularon los medios. Al tiempo, las dejaron libres porque denunciaron trata y violencia de género: el garrón se lo comió el chofer del micro, un pobre gordo perejil que ahora lava taper en Marcos Paz mientras que ellas están en Bailando por un Sueño. 

 Lo peor de la historia no es haber salido en la tele - prefiero el bajo perfil para mantener mis curros a la sombra - ni la injusticia que se cometió con un pobre pelotudo. Tampoco me amarga no haber agarrado ni un sobre en toda la movida. Me pone mal que no me pude garchar a esas trolas, todo por el boludo de Juan que llamó arriba para hacerse ver. Aunque le salió bien la jugada: lo pusieron de custodio de la ministra. Come en los mejores lugares y se la pasa tomando con la borracha. ¡Chupaculos!    

lunes, 11 de septiembre de 2017

Sueños locos CV (Juan José Sebreli)



 Yo trabajo todo el día en un supermercado, soy gerente. Casi que no me entero de nada de lo que pasa allá afuera. Puede pasar por el Coto cualquier personaje que no lo voy a reconocer. No sé nada. Soy como un chino, pero argentino (suena raro, pero sí: laburo de sol a sol, como un chinito a cambio de unos cuantos platos de arroz y algunos asados mes a mes). Perdón que la haga larga pero resulta que la otra vez hablé con un tal Juan José Sebreli. Le conté del suceso a algunos y me dijeron que era un boludo, que no podía no conocer a ese "gran intelectual". Qué sé yo. Uno agacha la cabeza y la yuga nomás. A duras penas si terminé el secundario (le compré el título a la madre de un compañero que se dedica a hacer papeles).

  Bueno, atendí el teléfono y escuché la voz de un viejo pelotudo. No sé cómo obtuvo el número de mi oficina, se ve que es experto en mangazos el muy pedigüeño. "Escuche, quiero dos paquetes de papas fritas, un salamín, un poco de pan y una Seven Up grande, por favor. Cuando me hagan el pago de mi último libro, cumplo con ustedes. Ya me conocen ahí tus compañeros: soy Sebreli, el escritor". No entendía nada. No sabía que hay fiado en el Coto de Directorio. Tampoco sabía que el tipo vive en Flores. Todo el mundo dice que es de Constitución o San Telmo, no me importa. Le contesté: "Mirá, acá no damos fiado. Pero te puedo hacer llegar una gaseosa. No te conozco, pero me da cosa dejarte a pico seco. Cuando salgo del laburo, te llevo para que tengas de tomar. Eso sí: por favor, tratá de no llamar acá porque no es la parte de envíos a domicilio".

- Escúchame, ¡pendejo pelotudo!, yo soy Juan José Sebreli. Me chupa un huevo que seas un sorete kirchnerista que se esconde detrás de los sindicatos, peronista de miércoles. Yo te voy a hacer rajar a vos, por boludo. Vas a ver que conmigo no se jode. Se nota que nunca agarraste un puto libro. Todo el mundo me conoce. Ya te voy a dar el gusto, estúpido. -

- ¡Viejo puto! ¡La puta que te parió! Voy a ir a cagarte bien a trompadas. A mí no me gusta la política. No sé qué decís. Es más, si me apurás, te digo que voy a votar a Macri en octubre. A vos te la puso Scioli, cornudo. Yo me voy a coger a tu jermu, borracho del orto. -

  Conseguí la dirección del sorete y lo fui a buscar. Cuando llegué a la casa, le entré a dar trompazos a la puerta mientras que le decía: "¡Salí, viejo cagón! ¡La puta que te parió! ¡Te voy a romper el orto a patadas, pelotudo! Yo no soy ningún gil. Vos a mí no me conocés. A vos no te juna nadie, mogólico. Vas a ver cuando te agarre: no te va a reconocer ni la reventada de tu vieja, gato. -

  Le di una patada bien fuerte a la puerta y entré. El viejo estaba llorando, muerto de miedo. Me dio lástima y no le pegué. Es más: tanta pena me generó que le dejé trescientos pesos - del 2015 - para que compre algo de comer. Lo único que había ahí eran libros. Morfaba puro papel el vejete.  

Sueños locos CIV (El dictado)



  Me dijo la noche: << Festejamos el que muchos hayan olvidado el olvido; vemos como victoria de todos el que se acuerden de acordarse y que recuerden el recordar: para todos estos amigos de la memoria, las gracias. Por el contrario, para los que han de militar para el militar, ni olvido ni perdón>>.

  La noche me dijo también que antes de haber desaparecidos, hubo aparecidos, apariciones: sujetos históricos que emergieron con voluntad de transformar. 

sábado, 9 de septiembre de 2017

Los mil veces


 Estás leyendo como vos mismo, ¿no? La subjetividad tal vez no sea más que una estafa. Quizás el yo devenga la mejor máscara de Satanás. Dios nos libre y guarde. Eso es una. La otra es otra: la tan mentada objetividad puede que haya salido del ano de un ángel caído. No sé nada. 

Silencio, flecha y triángulo


  El mundo se retira del mundo y ya no queda rumbos que observar. Entonces todo se pone oscuro y el abismo se hace una vez más horizonte, cielo y sueño de garras y auras muertas.

martes, 5 de septiembre de 2017

Los impares


  "Ayeryo" es una palabra que quise inventar hace ya mucho, pero me despertó hoy. Es, simplemente, "ayer yo" en un solo término. "Ayeuyo" podría ser otra variante de lo mismo.

  Ayervos pensaste en mí, justo justo cuando resolví obviarte en una foto del fondo de mi pantalla linterna. Te vi por dentro, portento, y aluciné tu holograma, flor de promesa por cumplir; justo el hombre que te gustaba vos, que nunca a mí.

  Gusto de nada. La fe no muere, solamente descansa cuando llega a ver cara a cara a Dios. La esperanza es otra: cuando el esperar  deviene encuentro, ella, por mera metamorfosis, acontece realidad. 
  

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  Sin un patrón de conducta, me hago obrero de rebeldías varias, de desordenes propios y no de un orden que me ajena, me asquea. 

  Norte, sur. Creo que todo tiempo se cree EL TIEMPO. De igual modo ocurre con lugares y personas. Verse como el uno entre muchos puede llevar al cero. Todo, todo se resuelve en un giro o un recto con flor de lo mismo. No hay, entre muchos finales alternativos, algo que esquive el subsumirse en el olvido de Dios.

miércoles, 30 de agosto de 2017

Sueños locos CIII (La liviana herencia)



  Volvió la imagen de mi padre, puesta la cara al sur. Avenida Olivera, muy cerca del Parque Avellaneda. Había una tienda DIA cuando todavía no había tiendas DIA en la Argentina. Por lo menos, en la visión, se coló la publicidad de la marca que hace felices a las expertas en ahorro. No importa la verdad sino el hecho de poder contar que al lado del Cabildo, durante la Revolución de Mayo, Belgrano se comió una hamburguesa en McDonald's. Regreso a mi progenitor: no tuvo mejor idea que hacerme trepar el frente de una casa pegadita al supermercado. Metí los piecitos por la reja de la ventana, estiré las piernas y, con manos infantiles, más el empuje paterno, conseguí llegar a una terraza nunca antes visitada por mí. Posteriormente, ingresé, escalera mediante, al comedor de una bruja que, contenta, nos esperaba. Podrán decirme que pude tocar el timbre pero nunca fui testigo de Jehová o político de la marca Cambiemos. Se ve que, por alguna cuestión esotérica, tenía que dar sí o sí ese rodeo: subir, bajar, entrar; sentarse, mirar y charlar charlas hermosas para disfrute de muchos (y redundan las redundancias).

  La mujer me acechaba con ojos de lechuza. Aunque les parezca un lugar común, tenía una bola de cristal entre sus manos: podía mirar todas las cosas del mundo pero no cambiarlas. "Dios me castigó por este pecado de la adivinación: me fue dado ver mas no hacer". Mi padre me tocó el hombro derecho con la mano izquierda. Yo, con siete años, no entendía bien la situación. "Algún día te vas a acordar de este día a través de un sueño. Esto es lo que tengo para darte como herencia. Sos el único de mis siete hijos que se va a llevar algo de mí. Dale gracias al Señor que se acordó de vos". No supe qué me quiso decir aunque tuve la suficiente madurez como para darme cuenta de la importancia del anuncio.

  Dichas las palabras de mi padre, la bruja desapareció entre la espesura de un humo muy claro que la consumió. Escuché miles de gritos, carcajadas, llantos y golpes. Me oriné encima. Quise abrazar al que me trajo al mundo pero me apartó de sí: "Te regalo el don de clarividencia, que será tu orgullo a lo largo de tu vida." Tomé la bola de cristal entre mis manos, pero la dejé segundos después porque me quemaba. Casi se caía al piso. "No importa que caiga: se va a volver a levantar. Yo me voy a ir. La fuerza te va a acompañar por siempre. Tal vez, si Dios mueve la fortuna en tu favor, tuyos sean el poder y la gloria". Mi viejo jamás me habló de forma tan afectada. Creía que estaba imitando el parlamento de una película o una obra de teatro. Cierto que ha leído mucho a lo largo de toda su vida, ¿pero se le había dado también por el arte escénico? Fue boxeador, policía, visitador médico, vendedor ambulante, plomero, camionero, taxista, gigolo, empleado fabril y no sé cuántas cosas más, pero su versión shakesperiana me dejó anonadado. 

  Lo del don de clarividencia lo sé hace años. Que me lo dio mi padre es algo nuevo para mí: me enteré hace pocas noches, a través de un sueño donde se muestra fielmente cómo me fue confiada la fuerza de ver.

martes, 15 de agosto de 2017

Sueños locos CII (Prisiones del Paraguay)



  Llegado a mi madurez, quise hacer una gran obra de caridad. Como católico, creo en la salvación a través de las obras; no como los protestantes, que hablan de "fe" pero viven en el pecado del materialismo. Uno, como hijo de la Iglesia, debe hacer. Pecá fuerte pero hacé más fuerte aún (dedicado a Lutero). La cosa es que me vine a la pobre República del Paraguay a pasar mis últimos años. Con el dinero que ahorré a lo largo de mi extensa vida, sabía que iba a estar bien en un país cuyo tipo de cambio favorece al que llega con divisas. Al poco tiempo de llegado, decidí que tenía que construir una cárcel pero al modo de un hogar cristiano que favorezca la redención de los reos. Efectivamente, levanté el Centro Mariano del Perdón, eufemismo de un presidio con valores jesuitas. Alguien me dijo que debería haber hechos clubes y escuelas para evitar que niños y jóvenes inocentes devengan criminales. Por mi parte, le dije que prefiero ir por lo que el mundo considera perdido, tal como lo hizo Jesús. 

Sueños locos CI (El coronel coreano)



  Avenida Luis María Campos, el Hospital Militar, en el barrio porteño de Palermo. Un contigente de soldados americanos cuidaba las instalaciones y vigilaba de manera obsesiva a los prisioneros norcoreanos internados allí. El gobierno macrista tomó partido por los Estados Unidos, obvio. Aunque no me simpatice Macri, creo que estuvo bien en haber apoyado a Donald Trump en una guerra por la libertad. Porque Corea del Norte bombardeó Japón sin justificación alguna. Hasta antes de eso, le tenía respeto al feudo estalinista.

  Entré a la sala de espera y saludé a los militares estadounidenses. También había gendarmes argentinos en el mismo espacio. Los hombres de armas confraternizaban animadamente hasta que este civil que soy yo fue a perturbar la paz de los guerreros. "Chicos, ¿ser soldado es más duro que estar en Gendarmería, no?" Un gringo pelado de ojos celestes me miró con cara de culo. Entendió todo lo que dije porque su mujer era mexicana y le enseñó español.

  Me sentí incómodo ante la no respuesta de esos varones. La mayor frustración de toda mi joven vida es no poder ser un hombre de armas. Ajeno a ese grupo de héroes, quise que algún acontecimiento corte todo ese silencio de mierda, silencio podrido, nauseabundo. Gracias a Dios, pasó algo que me quitó de todo eso...

  Un coronel coreano, todavía convaleciente, paseaba por los jardines del hospital con total tranquilidad. Los americanos lo vieron y creyeron que quería escapar. Todo se volvió gritos, sirenas, disparos al aire, ruido de helicóptero. Un tanque de guerra arrancó de su siesta y fue detrás del militar rojo.

  El coronel coreano, casi un personaje de Street Fighter, caminaba sin importarle todo el despliegue montado en torno a su figura. Marchaba erguido, con el pecho al sol y las manos atrás. Miraba de frente, sin soberbia, con paz oriental.

  El tanque de guerra fue derecho a aplastarlo. Él miró con su ojo izquierdo el andar de la máquina contra su humanidad. Dudó y se apoyó en el ojo derecho, portador de un dispositivo electrónico capaz de distinguir entre hologramas y objetos materiales concretos. Porque los americanos tienen una tecnología que permite multiplicar vehículos en la visión del observador, algo así como la estrategia de Rommel pero en el siglo XXI. El caballo de acero era real, no un fantasma creado por computadora. El oficial del régimen de Kim Jong-un esquivó a la bestia tirándose contra un cantero lateral. 

  Segundos después, los americanos lo apuntaron con ametralladoras, lo llevaron a su cama y lo ataron. Yo quise sacar una foto del coronel coreano pero me quitaron el celular.  

viernes, 11 de agosto de 2017

Pores


  Viene de ultravida la idea de desescribirte ante la vista bovina de los que disgustan de los juguitos con las palabras y los palabros (masculinos no son solamente los hechos, ¿no?). No hay ofensa en este decir sino alpedicia y deseo de pasarrato.

  No miento al decir que planté un encuentro en mente, pero vos lo frustraste con tus puritos de super super (pruritos tienen solamente las que siempre tuvieron mucho; tú, en cambio, eres una chica de arrabal que ha renacido WASP, you know).

  Y sí, te reconozco una cintura que el resto carece. No es poca cosa irse hacia suerte y verdad. Pero macho mejor está prosa juguetona, intencionadamente errada y doble como caballo que da jaque para luego tomar dama en la jugada siguiente. Ahora que lo mento, pues así quiere mi testa, te digo a vos, y a los amantes del ajedrez, que es curiosa la jugada que describí: para tomar a la chica en borrachera coital, hay que golpear al hombre.

  Aclaro, por las dudas, que simpatizo con el Partido Republicano. Si tuviera que elegir un Estado para vivir, sería Virginia. Comento esto porque me leen mucho en los Estados Unidos. Dudo que sean gringos mis lectores. Quizás los haya. Pasa que no me los imagino entusiastas de mi lengua y más si se tiene en cuenta el hecho de que acá se escribe en argentino. Verdad en, supongo que son latinos aquellos que engrosan las estadísticas de esta barca que, humilde, navega los mares y las redes del tiempo.

  Gente: si mandan pasajes, voy de visita. Para vos también va. Sé que no lo vas a hacer pero quiero que sepas que me gusta esa costa tuya, tan opuesta a la mía. Porque oeste y este son como derecha e izquierda: la misma mierda. Y el que quiere celeste, que le cueste. Porque yo quiero bucear las aguas claras de tus ojos y todo eso. Ah, i want to fuck you, o algo por el estilo. Eso nomás. ¡Aguante Donald Trump! Posdata: give me your pussy! ¿Era así, no? Bye.

La lluvia



 Relato poco, vulgar. Como que no hubiera aire en el aire. La sucesión podría ser la siguiente: ,,,,,,,,,. Por eso es importante escribir palabras que puedan ser leídas en voz alta, estúpid@s. 😀

jueves, 10 de agosto de 2017

Algos


  Solamente decir que se puede llorar semen... 

La disertación


Esta disertación es aprobada por mí en el año del Señor 2017. Listo. Quedan los derechos no reservados. Los zurdos pueden irse a cagar, como siempre. 

  Dedicado a Alan Christian, es decir, a mí mismo. Sin mi energía y entusiasmo, habría sido imposible abrir la mente a nuevas dimensiones y todo eso, todo eso. 

  "El libro es como el mundo: aquel que no lee es un pelotudo" (San Alan)

  Me cansé. Chau. 

A


  Es notable, ¿no? Asido a una perseverancia divina, evito diluirme en la secta del qué dirán para devenir fundamentalista de yo. No hay vos, no hay otros, otras ni otrxs (a estos últimos los mando a la cárcel de mi desprecio). Terrorista de la diatriba, musulmán de la escritura, no soy idolatría de tu Occidente y sus viajes: la Tierra es mía por derecho divino y veo nada más que mi luna y su estrella. No hay mujeres sino carnes envueltas en velos. Entonces, llegado a este punto, también soy aborrecido en Oriente. Por ende, fundé Occiriente para vivir por fin el mundo mundo. 

Lo que no


  La obsesión lleva a mucha gente por estos caminos: sorprende lo que se puede hacer con poco. Cerrar los ojos y vivir mucho ese momento que no puede ser puesto con palabras perfectas. Es por eso que, a la manera de un gradualismo pregonado por fatalistas, introduzco cambios lentos en el orden de las cosas. Un ajuste en los términos y un verbo ya es otro: mi intención es verbear distinto, quizás con la boba esperanza de crear en ello acciones novas, transformadoras. 

  

martes, 1 de agosto de 2017

Elogio a Guillermo Moreno



  Si hay alguien que hace honor a ese grito sagrado de "combatiendo al capital", ese es Guillermo Moreno: él ha enfrentado durante años a las mafias de formadores de precios. Por emprender tan noble cruzada, los medios no han dejado un instante de difamarlo. Sin embargo, hasta varones más moderados como Daniel Scioli han denunciado lo actuado por el campo: "Con la comida no se jode", frase que quedó para la historia. En estos días, Sergio Massa ha dicho que si una vez al mes los supermercados pueden hacer descuentos del 50% con la tarjeta del Banco Provincia, es porque el resto del año se dedican a robarnos. Traigo estas citas a colación porque se suele decir que mi candidato es un extremista. Ustedes mismos, estimados lectores, pueden, Google mediante, corroborar la veracidad de lo que he citado. 

  Empecé el presente texto con el tema de los alimentos porque lo considero algo vital, un problema que los Macri y los Peña Braun no tienen en cuenta. Y para que vean que no es un invento de Moreno, al que tildan de loco y hasta de patotero, les comentó una iniciativa de Daniel Scioli, que de tan moderado es criticado por muchos, que lo tratan de cobarde o de tibio: el antes gobernador quería, junto a Alberto Samid, llevar el Mercado Central a todas partes. Otro ejemplo de candidato de centro que pretende regulación por parte del Estado: Sergio Massa y su #BajemosLosPrecios .

  Con los dos párrafos anteriores, reivindico la intervención del Estado en el tema de los alimentos y exculpo al señor Guillermo Moreno de todas las acusaciones que pueden llegarle por este flanco. Bastante decir que ni bien se supo que Macri fue electo Presidente, los precios se fueron por las nubes. Desde ya, el oficialismo se ha mostrado tan inepto y apático que poco me queda por criticar desde este humilde espacio.

  Ahora voy a hablar de las PASO en Ciudad de Buenos Aires. Nada más decir que Filmus ha demostrado ser un eterno fracasado, un hombre sin personalidad, un varón moralmente muy débil. Ya Durán Barba dijo que, a sabiendas de que el tipo va de la casa al trabajo y del trabajo a la casa siempre por el mismo camino, decidió llenar todo su trayecto de pintadas. Se sabe que el nacido para segundear no tiene carácter así que se deprimió rápidamente y le regaló CABA a Macri, allá por 2007. Dicho sea de paso, y no hablo con el diario del lunes porque siempre lo pensé, el candidato era Telerman. Pero los k, genios del armado electoral, siguieron con los caprichos del Frente Para la Derrota y nada, hay Mauri para rato ahora. Lo mismo cuando en 2015 Recalde, otro inútil, - camporisto bobo si los hay - mandó a votar en blanco al mejor estilo trosko. Ah, Itaí Hagman es... Sí, un pibe bueno pero con los ideales progresistas de la izquierda latinoamericana, valores que en general no comparto.

  Mi diatriba contra el progresismo viene, justamente, porque creo que durante años se le ha hecho el juego al macrismo, a los medios y a las fuerzas de la oposición en su conjunto. Decir que "la inseguridad es una sensación", por caso, generó mucho malestar entre la población. Esto por dar un ejemplo. Lo mismo con la postura cambiante que ha tenido el kirchnerismo con Bergoglio, el cual era el enemigo en tiempos de Néstor y luego, una vez en el trono de Pedro, mágicamente se convirtió en un "cumpa" ("por obra y gracia del Espíritu Santo"). Moreno, en cambio, nunca ocultó su pertenencia a la Iglesia Católica. Esto me parece muy valioso en una época de anticlericalismo berreta por parte del trosko-macrismo: tanto Durán Barba como las fuerzas rojas llegan a idénticas conclusiones en temas como el aborto y el vínculo entre el Estado y el Roma.

  Desde ya, admito que el gorilismo es muy fuerte en Ciudad de Buenos Aires. Será una elección muy difícil. Pero creo que lentamente hay que construir un espacio de centro en el peronismo. La aventura del progresismo, las desventuras que nos trajeron Garré, Lubertino, Cerruti y otros personajes nefastos, deben quedar para siempre en la cloaca del olvido. Moreno mismo ya ha dicho allá a fines de 2015 que "si pasábamos un poco más la Marchita, ganábamos la elección". Lo que generó hartazgo en la población fue el bastardeo sistemático que sufrió Scioli por parte de Cristina, La Cámpora y Carta Abierta, entre otras fuerzas funcionales a Macri. ¿Es lógico votar a un tipo que fue injuriado durante doce años de lo que se llamó la "década ganada"? Eso se preguntaron muchos votantes. Como dije más de una vez en este modesto blog, se perdió una gran oportunidad en la última elección: podríamos haber construido un espacio peronista, pragmático, sin dogmatismos izquierdistas que hagan la risa del mundo. Ahora, lamentablemente, como reacción a todo lo malo del tiempo pasado, se eligió un cambio que fue peor que la enfermedad.

  Desde ya, sería ingenuo pensar que Scioli, Moreno, Randazzo, Berni y hasta el mismo Massa se puedan sentar en una mesa única para dirimir diferencias. Sí creo posible que la lista de Honestidad y Coraje haga una buena elección y que sirva, a futuro, para reconquistar el peronismo, que padeció entrismo durante años. Independientemente de los guarismos electorales, entiendo la necesidad de contrarrestar el zafarrancho que pretende armar otra vez el FPV, ahora bajo el nombre de Unidad Ciudadana. Por mera cuestión de alternancia, hay posibilidad de que en 2019 el macrismo padezca un revés en las urnas. Sin embargo, si no se toma conciencia real de las demandas de la población, como la inseguridad, es probable que se cometan los mismos errores y que la oligarquía tenga otra vez fuerzas para volver. 

  Guillermo Moreno me parece un economista muy capaz, un verdadero compañero peronista, un hombre de la vieja escuela. A su vez, Vera ha demostrado ser honesto y muy austero, tal cual el Papa Francisco. Aprovecho la ocasión para decir que la austeridad no es un invento trosko sino nuestro: Jesús fue y es el maestro universal de la humildad, del dar todo a cambio de nada. Ya dijo Su Santidad que los marxistas son, a su modo, cristianos. Dicho en criollo, los zurdos son hijos nuestros e hijos nuestros morirán. Otra cosita más: en la interna peronista en Ciudad de Buenos Aires, se van a enfrentar los que nos decimos herederos de Perón, los que somos pueblo, contra Cerruti, esa cheta que reniega del General. Dios bendiga la República Argentina y permita que surja de entre nosotros un líder tan grande, sabio y poderoso como el señor Donald Trump.  

Sueños locos C (La rubia de Chetópolis)



 Hace nada más que unos pocos días, me ocurrió algo muy curioso: una rubia preciosa me tomó del brazo de la nada, como si yo fuera su novio. Esto sucedió mientras yo cruzaba el puente peatonal sobre la autopista, a eso de las seis de la mañana. "Perdón que me tomé así de vos, pero le tengo vértigo a las alturas. ¿No te molesta, no?"  Yo, ni lento ni perezoso, "al contrario, señorita. Me siento feliz de pasearme con una modelo como vos". Río con ganas, no dejaba de mirarme a los ojos. La verdad es que huía la vista del tráfico de allá abajo, no era tanto que podía sentir atracción por este servidor. La gringa me contó, al llegar al otro lado, que vive en las afueras de Buenos Aires, en una zona semirural. Ese lugar que me dijo, que no voy a nombrar por reserva, está poblado por descendientes de alemanes lecheros. Hay colonias por allí de gente que uno consideraría bella, a juzgar por los estándares arios que manejamos en cuanto a la estética. Porque, a decir las cosas tal cual son, Hitler ganó la guerra. De ahí el mundo bravo que tenemos de europeas platinadas, varones con cuerpos perfectos y toda la exaltación de la inteligencia y la fuerza que vienen de arcaicos tiempos.

  Me la volví a cruzar a la rubia, en Chetópolis, claro. Se encontraba delante de todo, sobre la entrada que da a Acceso Norte, donde están las fuentes gigantes de aguas danzantes y la pista de hielo de Mickey Mouse. Lloraba desconsoladamente, tenía una bebé en brazos que era ella en miniatura.

- Mi marido se quedó sin trabajo y se suicidó. Todo por culpa del hijo de puta de Macri. No sé qué hacer. Lo que gano acá no me alcanza para nada. Encima, mis viejos son jubilados y están medio enfermos. No doy más. Creo que voy a salir a robar o voy a alquilar la concha. No me mato por mi hija, si no... -

- Quédate tranquila que yo te voy a ayudar en lo que pueda. No estás sola. Hay mucha gente en el parque que te quiere. Entre todos, te vamos a comprar pañales, leche y todo lo que te haga falta. A la gente sólo la ayuda la gente. Si no nos damos una mano entre nosotros, los de abajo, nos comen los piojos. Lamento lo de tu marido, pero tenés que salir adelante por ella. ¿Cómo se llama este ángel? -

- María Belén, el nombre que le puso el papá. -

  Al decir lo último, volvió a romper en llanto. Dejé que apoye su cabeza en mi hombro. Luego de casi veinte minutos de inundación lagrimal, la llevé al Hard Rock Café a tomar algo caliente, hacía frío. Me daba lástima dejarla en ese estado. Desde esa tarde, todos los días fui conversando con ella: le preguntaba por la nena, por si necesitaba algo, si quería que la acompañe a algún lado, etcétera. Le conté a mi madre lo que pasó y ella se ofreció a cuidar a la criatura. La mamá, reticente al principio, terminó aceptando, visto y considerando que sus papás estaban jubilados y algo viejos como para andar de abuelos full time. Mi vieja le tomó gran cariño a la muñequita. Al tiempo, la viuda me tomó mucho afecto a mí. No voy a mentir: al día de hoy, que sigue conmigo, siento un poco como que me abusé de la situación. 

  La primera vez que nos vimos, ahí sobre el puente peatonal, pude haberle pedido el teléfono so pretexto de ayudarla con sus problemas de vértigo pero no lo hice porque no me gusta abusar de personas en situación de vulnerabilidad. Ahora, en un contexto infinitamente peor, terminé convertido en un buitre, eso no me deja dormir. "Alan, si yo te elegí es por algo. Lamento lo de mi marido pero ahora estamos juntos. La vida sigue y hay que mirar hacia adelante". Mucha gente me dice lo mismo. No sé qué más pensar. Siento cómo el difunto me mueve la cama cada noche. Tal vez sea locura mía pero lo vivo así. Trato de no contarlo porque enseguida me quieren mandar al psicólogo, cosa que aborrezco porque los psicobolches no son santos de mi devoción, bastante que estudié Letras en Puan para devenir empleado multiuso del Disney argentino.

  Lo que más me duele de todo es que hay miles y hasta millones de personas en la misma situación que mi novia. La diferencia es que ella, mal que mal, por entrar dentro de los parámetros de la raza aria, tuvo oportunidades que el resto no: un empleo, una suegra bien predispuesta, un muchacho trabajador como yo. Es más, hasta podría salir con mejores partidos que uno, no hace falta mucho para eso. A pesar de todo, dos Barbies tienen más chances de sobrevivir que un indiecito tipo Zamba, del cual nadie se acuerda. Hitler ganó la guerra. Heil Führer!      

lunes, 31 de julio de 2017

XCIX (Violación en Chetópolis)



  Es la primera vez que hablo del tema. Lo voy a hacer porque creo que me puede servir desahogarme. No espero justicia porque vivimos en un país con los valores cambiados, lamentablemente. Sin más preámbulos, les cuento que un grupo de mujeres me violó. Muchos machistas pensarán que uno, por el mero hecho de ser hombre, tiene que estar dispuesto a toda clase de encuentros íntimos con señoritas. No es mi caso: soy bastante reservado en ese aspecto. Dije varias veces que no creo en esa de "en época de guerra, cualquier agujero es trinchera". A pesar de ser un soldado necesitado, conservo la dignidad y no me meto en cualquier lado.

  Voy a los hechos, a ver si algún fiscal interviene de oficio y demuestra que los hombres también sufrimos violencias de todo tipo: física, simbólica, psicológica, económica, reproductiva, familiar, etc. No niego las estadísticas y el lugar hacia dónde se inclina la balanza. Sin embargo, entiendo que no hay datos veraces de acerca de nuestras problemáticas porque el mundo nos obliga a aguantar. A eso le dicen "patriarcado" pero yo prefiero hablar de capitalismo lisa y llanamente. Los varones somos los que peor la pasamos. No sé qué privilegio tengo yo por ser poseedor de falo. 

  Ahora sí voy a los hechos: en el baño de Chetópolis, fui atacado por seis mujeres. Todo ocurrió cuando ya había terminado mi turno de trabajo, a eso de la medianoche. Fue en verano. Estaba orinando en el mismo momento en que recibo un golpe fuerte en la nuca. Me doy vuelta para ver al bromista en cuestión pero me hallo con una dama entradita en carnes que me apunta al cuello con un cuchillo muy grande. Había una que filmaba y me hacía gestos con el arma que tenía en la cintura. Las otras cuatro reían, gritaban y no paraban de decir "ATR", expresión barriobajera que quiere decir "a todo ritmo", lo que a su vez significa algo así como "estemos bien arriba de ánimo que la noche recién empieza".

  Una flaca enferma de tatuajes hechos con tinta china me tomó del brazo derecho mientras que una petisa teñida de rojo hizo lo propio con mi brazo izquierdo. A su vez, una Pocahontas del Conurmalo no tuvo mejor idea que introducirme un dedo en el ano. Me dolió mucho, fue terrible. No quiero banalizar un hecho de esta naturaleza al sacarlo de la zona del tabú pero necesito quitarme esto de mi mente.

 Una gordita cara de piercings comenzó a chuparme la paleta. Tuve miedo de oxidarle el rostro a lechazos pero ella se ocupó de no dejar escapar el valioso líquido vital. No es que gozara con semejante manipulación de mi cuerpo. Sucede que la estimulación era intensa y estaba amenazado: "Si no se te para en menos de un minuto, te la cortamos y nos hacemos alto guiso con tu chorizo". Las otras cinco damas agitaban escobas y secadores de piso y hacían sonar los borcegos contra el piso en orgía de ruidos arrabaleros. 

  Finalmente, la cuchillera me obligó a que la penetre. Ella, contra la pared, recibió con entusiasmo mi miembro, que no tuvo más opción que mantenerse de pie so pena de ser decapitado en caso de dormirse. 

  Una vez acabado el acto, fui notificado a través del celular de que debía quedarme ocho horas más trabajando: me convocaron para estar en la barra del boliche que funciona en Chetópolis. En verdad, no quería hacer horas extra pero tampoco tenía opción: era eso o la calle. Así que limpié como pude la sangre de mi ano, me bañé y me dispuse para servir tragos en una noche a todo ritmo...