Respeten sus progreleyes y no sean contradictorios censurandome.

El Congreso no promulgará ninguna ley con respecto a establecer una religión, ni prohibirá el libre ejercicio de la misma, ni coartará la libertad de expresión ni de la prensa; ni el derecho del pueblo a reunirse pacíficamente y de pedirle al Gobierno resarcimiento por injusticias.
(Primera Enmienda de la Constitución de los EE.UU., ratificada el 15 de diciembre de 1791.)



Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión.

Articulo 19 de la Declaración Universal de los Derechos humanos, adoptada por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 10 de Diciembre de 1948 en Paris.



- 1. Toda persona tiene derecho a la libertad de expresión. Este derecho comprende la libertad de opinión y la libertad de recibir o comunicar informaciones o ideas sin que pueda haber ingerencias de autoridades públicas y sin consideración de fronteras.

-2. Se respetan la libertad de los medios de comunicación y su pluralismo.

(Artículo II - 71; Título II concerniente a Libertades del Tratado para el que se establecia una Constitución Europea)

martes, 28 de marzo de 2017

Simulador de extremos




  Tal vez podría haber hecho un cuento inspirador de un episodio de esa serie genial que es Black Mirror. Pero no, voy a tirar toda la carne al asador. Quiero compartir con ustedes una reflexión fuerte, chocante. Espero que se ajusten los cinturones. Empezamos en el párrafo siguiente.

  Imaginen una aplicación que permita saber cómo reaccionarían personas de tu entorno ante determinados eventos. Por ejemplo, vos, varón que me estás leyendo, descargás la app y, entre varias opciones, aparece "lance romántico". "¿Qué haría Estefanía si te le declarás?" Hacés click. Según los algoritmos, basados en la participación de la personita en cuestión en redes sociales, y tomando en cuenta factores como educación, clase social, entorno e interacciones de los suyos en el medio virtual, más toda info alojada en la web, da como resultado que sí, que se tomaría a bien tu intento. El porcentaje de falla es del 1%. El programa fue elaborado por psicólogos, periodistas, sociólogos, lingüistas y un amplio equipo interdisciplinario internacional. "Clarividencia científica" es el nombre que recibe la disciplina nueva, que se apoya en la inteligencia artificial a modo de calculadora para procesar infinidad de datos. Hasta la astrología tiene algo que decir, ahora que se ha descubierto que los astros repercuten en los hechos de los mortales. 

  Ahora bien, pasás a un segundo nivel, vos de novio ya con Estefanía. "¿Qué haría tu novia si Esteban, tu amigo empresario, intenta seducirla?" El resultado te decepciona: ella cedería ante la tentación. Decís que una app no es determinante, que tiene margen de error del 1%. Pero vos sabés que esa misma app acertó al predecir tu éxito amoroso. Te invade la duda. Vivís infeliz. Tratás de alejarte de los amigos que el programa te revela que pueden traicionarte. No querés hacer nada con tu novia, aceptás que es infiel en potencia. 

  Vas por más. Tus padres, que te rechazan por tu mediocre posición económica, te aceptarían en caso de que tengas un ascenso o un triunfo social. Terminás de descubrir que ellos son falsos y materialistas. Odiás al mundo. Odiás al oráculo virtual, que te revela que todo es mentira, que la vida es una mierda, que la única verdad es la miseria de la condición humana, miseria que no se puede resolver ni con toda la tecnología del mundo. Con el consenso de todas las naciones y corporaciones, todos podrían acceder a una buena calidad de vida en todas partes. Pero la ciencia y la técnica no pueden resolver el desaguisado en el corazón del hombre. 

  Totalmente desilusionado con los demás, te probás a vos mismo. Descubrís que sos capaz de entregar a un amigo con tal de sobrevivir a la muerte, a la tortura o a cualquier situación límite. La aplicación te muestra que permitirías que tu hermano vaya preso con tal de salvar tu puesto en la compañía y evitar que se descubra el fraude que has cometido. 

  Enterado de tu propia miseria, querés suicidarte. "¿Qué pasaría si me suicido hoy?" Click. En milésimas de segundos, te enterás de que Estefanía correría a los brazos de Esteban, que tus padres venderían todo lo tuyo y se irían de vacaciones; te enterás de que tu familia te cremaría para ahorrar recursos y luego olvidaría tus cenizas en cualquier parte; ves que ninguno de tus amigos iría al velorio. Llorás. Llorás cada vez más. Pero, finalmente, a modo de consuelo, notás un rostro femenino en la simulación de acontecimientos: Victoria, la chica que te sonríe en el ascensor todas las mañanas pero que es muy tímida como para hablarte, lloraría hasta el desmayo. Dejás de lado los planes de ultimarte. Dejás a Estefanía y a todos tus amigos. Te olvidás de tus padres. Vas por Vicky, te vas con ella, que en un principio se resiste porque la app le indicó que la elegirías a su amiga Eugenia, en caso de que ella se te aparezca. Reconocés la culpa, admitís que sos débil. Euge da parte de esto al sistema. Se prende una luz roja en la pantalla: "Rotura de patrones. Póngase en contacto con nuestro equipo de emergencia". Ella llama al soporte técnico. Le dicen que se quede con vos, que ya ganaste, que venciste al sistema. A la semana, te depositan en tu cuenta bancaria todo el dinero que durante meses gastaste en Simulador de extremos. Son pocos los que se vencen a sí mismos, el 1%. La God Corporation, o Corporación Dios, no pierde porque no da premios sino reintegro de lo abonado a los que derrotan sus inclinaciones, una minoría considerada santa por la humanidad, que con gozo mira a la élite que surge de semejantes pruebas ascéticas.   

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